Sobre la mesa, un té verde acompañado de unos pequeños sandwiches que hacen más amena si cabe, la conversación.
-Ana Juan tiene un estilo propio, único, ¿en qué te inspiras para crear esas atmósferas tan envolventes e hipnóticas?
No tengo una fuente específica de inspiración. Desde que nacemos nos acompaña un equipaje que va llenándose de sensaciones, vivencias conscientes e inconscientes, recuerdos buenos y malos... todo ello conforma nuestro imaginario, nuestra forma de percibir el mundo y abordar nuestro trabajo.
-¿Crees que el hecho de viajar y vivir en ciudades tan distintas como París o Tokyo ha influido en tu trabajo?
Por supuesto,todo influye en nuestro trabajo pero, por más que busquemos en el entorno siempre hay algo inalterable en nuestra forma de percibir el mundo donde quiera que estemos.
-Un proyecto o trabajo por el que sientas especial predilección.
Sinceramente, ninguno de mis trabajos es mi favorito , todos por una razón u otra son y fueron importantes. Hay trabajos que en su momento me agradaron (aunque soy la eterna insatisfecha y todo mi trabajo me parece siempre mejorable) y no perviven en el tiempo. Sin embargo otros que en su momento pasaron más desapercibidos, hoy dan claves para continuar.
Algunos trabajos me han ayudado a dar un paso a delante, otros a retroceder tres pasos hacia atrás, pero recular no es malo sirve para tomar impulso y enfrentarse al siguiente con más energía e ilusión.
-Dinos, ¿Cómo se enfrenta Ana Juan al folio en blanco? ¿Cómo afronta un nuevo proyecto?
El buscar una idea en todo proceso creativo siempre es doloroso. Se empieza con grandes esperanzas pero estas poco a poco se desvanecen y dan paso a momentos de inseguridad en los que uno se pregunta porque ha elegido ese camino y otros en los que te gustaría abandonar el barco. De todos modos, sin sufrimiento es imposible crecer y la ilusión siempre está presente.
-He visto por las redes que has estado en Bolonia donde precisamente hay una exposición muy especial dedicada a uno de tus álbumes "Snowhite" ¿Qué tal ha sido la experiencia tanto de la exposición como la de compartir un espacio con tus seguidores en la feria?
Ha sido una experiencia muy gratificante y agotadora, enfrentarse al público no siempre es fácil pero es bonito recibir muestras de cariño y tomarle el pulso al público de tus libros. El ilustrador trabaja en soledad y es difícil desde el estudio hacerse una idea de las emociones que puede despertar su trabajo.
La exposición “La caja secreta de Snowhite” ha sido una gran aventura. Estuvo hasta el 15 de enero en el Museo ABC de Madrid y una vez la recogimos surgió la posibilidad de llevarla a la Pinacoteca Nazionale de Bolonia, pero esta idea no fraguó hasta mediados de febrero cuando la región estaba colapsada por la nieve. En dos semanas se envió, montó e inauguró. Todavía nos estamos reponiendo. Casi todos los días recibo mensajes, muestras de cariño, comentarios sobre la muestra y esto recompensa de todas las dificultades por las que pasamos en su montaje.
-Últimamente te vemos muy centrada en las ilustraciones dirigidas al publico adulto... ¿Cómo ves desde el punto de vista profesional que haya aumentado el numero de seguidores del álbum ilustrado entre los adultos?
El álbum ilustrado en estos últimos años se ha independizado del libro infantil llegando a ser un libro en el que se encuentra una armonía entre imagen y texto: la ilustración acompaña, arropa el sentido del relato. En este mundo me siento mucho más libre para desarrollar mi personal visión del mundo. Poco a poco el número de lectores ha ido aumentado,se trata de generaciones que han crecido leyendo cómics, cuentos ilustrados y al crecer sigue buscando la imagen en sus libros.
-Nos puedes nombrar alguno de tus ilustradores favoritos o alguno que te sirva de inspiración.
Esta pregunta se repite constantemente en casi todas las entrevistas y me hace reflexionar sobre el porque de esta necesidad de conocer el, digamos, ADN de mi trabajo. Imagino que siempre hay una necesidad de clasificar y etiquetar cuando un trabajo se sale un poco del camino establecido y no hay referentes cercanos en el tiempo. Es curioso. Podría decir que mis referentes no están en el mundo de la ilustración pero como he dicho los llevo en una maleta que voy llenando día a día de todo aquello que me emociona.
-Y por último... ¿Nos puedes adelantar algo sobre tus nuevos proyectos o próximas publicaciones?